El amplificador como parte integral de la idea de guitarra eléctrica

 

 

La guitarra eléctrica constituye un instrumento reciente cuya concepción y diseño no se entiende sin integrar el sistema de amplificación. Efectivamente, la guitarra eléctrica es un sistema que consta como mínimo de dos partes, estas partes son el generador de sonido y el amplificador. 

 

El generador de sonido es la guitarra en si misma, la cual, se construye de cuerpo sólido o semiacustico a fin de evitar o minimizar los acoples entre altavoz y un sistema de captación electromagnético no lineal (pastillas)

 

De este modo, la guitarra eléctrica, al contrario de la acústica, tanto por diseño constructivo como por su sistema de captación no lineal, es incapaz de generar la suficiente textura armónica para ser un sonido musical viable, encargándose de esta función el sistema de amplificación, sistema que no solo actua a nivel cuantitativo produciendo niveles de dinámica e incremento de proyección y volumen, sino que también - y más relevante - lo hace cualitativamente al reestablecer el equilibrio armónico de voces necesario para un sonido musicalmente funcional

 

Dicho de otra forma, la fuente de sonido a amplificar – la guitarra sólida o semisólida - es incompleta, por tanto,  no es acertado aplicar criterios de linealidad en la amplificación,  pues estaríamos magnificando un sonido "amusical" , En este sentido, las técnicas de alta fidelidad que sirven para amplificar fuentes completas como por ejemplo, el sonido en directo, o  las de la música ya grabada, no son del todo útiles en la amplificación de guitarra eléctrica,  pues su objetivo se encuentra en un horizonte delimitado y concreto es decir, reproducir la música  respetando la señal original,  en cambio,  en  la amplificación de instrumento musical, la fuente (la guitarra y la pastilla) no es un sonido «acabado», sino un sonido en «construcción», cuyo horizonte de referencia es una  idea interna subjetiva, consecuencia del criterio estético y cultural del diseñador del sistema, y que acaba materializandose con mayor o menor éxito impregnando un sello personal

 

Esta subjetividad en la concepción del sonido convierte el diseño y construcción de amplificadores en un proceso de pura generación de sonido, o sea : en un instrumento músical por si mismo, un concepto en las antípodas de la idea - muchas veces circulante - de un objeto industrial funcional y accesorio a la guitarra. El amplificador, y lo podemos afirmar enfatica e inequivocamente, es una parte integral solidaria en la concepción de idea de guitarra eléctrica y lo es como mínimo – sino más – al 50%

 

Por tanto la aproximación metodológica requiere una visión estètica previa y no solo una ejecución estrictamente teórica de un circuito electrónico, ya que esto, en el entorno musical,  nos lleva a una frecuente y desafortunada visión «tunel». En este sentido el uso de técnicas poco canónicas, algunas al borde del «error»,  como la busqueda de distorsión armónica y de ancho de banda, la asimetrias de la señal, los desemparejamientos de impedancias etc...no solo son perfectamente aceptables,  sino que se buscan conscientemente en un esfuerzo en conseguir este escurridizo sonido musicalmente estimulante. Mientras el circuito sea estable, fiable y razonablemente silencioso, cualquier extravagancia que sería inaceptable en un entorno más estricto como el de la alta fidelidad, en instrumento musical,  puede marcar la diferencia entre un sonido musical y estimulante y otro estéril e inane. Por tanto, una vez comprobados los necesarios criterios de fiabilidad, estabilidad y robustez mencionados, la valoración del producto solo es finalmente cuantificable por el músico,  mediante lo que es a todas luces obvio, o sea en el sencillo acto de probar el amplificador y decidir si el sonido resultante cumple sus expectativas de utilidad a su idea estètica, cualquier otra consideración del tipo técnico o comercial no debería tener, desde mi punto de vista, utilidad ninguna 

 

Joan Payàs 

 

Vic 10/07/2022